Con 11 temporadas como comentarista de las Grandes Vueltas en la Cadena COPE y 14 años retirado del ciclismo profesional, Luis Pasamontes (Cangas del Narcea, 1979) repasa su trayectoria vital y deportiva. El exciclista asturiano regresa a la competición en la Skoda Titan Desert Morocco junto al equipo Aural Centros Auditivos con el objetivo de visibilizar la lucha contra el estigma de la pérdida auditiva.
Los orígenes de un gregario: De la bici plegable al profesionalismo
La vocación ciclística de Pasamontes nació en las calles de Cangas del Narcea tras ver pasar el pelotón amateur de su pueblo:
Primeros sacrificios: Ahorró vendiendo dibujos a 25 pesetas y tocando en la banda de música local para comprar su primera bicicleta de carreras por 19.995 pesetas.
Golpe familiar: La pérdida de su padre a los 14 años consolidó su determinación de federarse y perseguir el sueño de vestir un dorsal.
Aceptación del rol: Tras destacar en categorías inferiores en pruebas como la Vuelta a Toledo o el Trofeo “Guerrita”, entendió su rol en el pelotón profesional: “Un veterano me dijo: ‘Luis, ¿sabes que no vas a ganar el Tour nunca, no?’. Pensaba que me hundían, pero me estaban ayudando”.
Líderes, mentoría y la salud mental en el ciclismo actual
En su etapa como gregario de figuras como Alejandro Valverde y Rigoberto Urán, Pasamontes aprendió a diferenciar entre “ganadores” y “líderes” dentro de un equipo:
“Valverde impresionaba. Es muy humilde y modesto; te daba tranquilidad porque sabías que si lo hacía mal, hacía cuarto”, destaca sobre el campeón murciano.
Actualmente, aplica esa experiencia como mentor deportivo y analiza los riesgos que afrontan las nuevas generaciones de ciclistas profesionales:
Saturación de datos: Advierte sobre la “robotización” del deportista y el exceso de métricas de vatios, factores que pueden generar “parálisis por análisis”.
Falsas expectativas en redes: Cuestiona los eslóganes virales recordando que “todos tenemos límites y no siempre que lo sueñas lo consigues”.
Desafío Aural en el desierto: En la Titan Desert buscará demostrar que la pérdida de audición no representa una barrera para el alto rendimiento físico.

































